La verdad siempre, aunque duela.

Cuantas veces nos cuesta ser sinceros con nuestros sentimientos, emociones, pensamientos, nos dejamos llevar por la razón sin escuchar el corazón, que nunca se equivoca.

El río por su cauce, el mar por su océano, los pájaros con su estación migran de un país a otro; y los seres humanos nos empeñamos en que las cosas deben ser así y deben seguir esa estela y tropezar en algún lugar ,normalmente muy lejano, inalcanzable, intocable, imposible.

Lleva la cisterna de mi baño un mes, dos o tres, quizá más de un año estropeada; el agua cae sin cesar se derrama por la taza se pierde y se desaprovecha cayendo sin parar por las tuberías.
Me empeño en que la arregle mi amigo Santiago y es que una vez se ofreció y no le supe decir que no. Sabe mucho de electricidad pero la fontanería no es su fuerte.

Hace ya un tiempo mi portero quiso arreglarla y le dije que no y una vez y otra.Hasta que al final desistió .El sí que sabe pero yo de nuevo le dije que no.

Mi amigo no sabe arreglar las cañerías, ni los grifos, ni las cisternas; sin embargo como si le debiera algo nunca me atreví a decirle que no.

De repente esta tarde según salía de mi casa me he dirigido directa como una flecha, rápida como un rayo …Con una energía que ni sabía de donde venía, ni procedía, a la caseta de mi portero, he llamado a la puerta y le he dicho: Jesús quiero que me arregles la cisterna .

El se ha puesto muy contento y me ha respondido: eso está hecho en un momento. Ni me ha preguntado, ni ha dudado, ni siquiera se ha enfadado. Simplemente me ha sonreído y se ha marchado; seguro que ha ido a comprarla para mañana poder arreglarla.

He llamado a mi amigo el electricista y le he dicho que ya no hacía falta que viniera, que no era la persona indicada y que no quería que me diera más largas, ni que pusiera excusas, ni siquiera que lo intentara.

Confío en que mi amigo Santiago haya descansado igual que yo. Él no sabía como decirme que no y yo estaba empeñada en que dijera que sí.
Esta empezando a llover escucho la lluvia en mi jardín, hay una sensación nueva de paz dentro de mi, que me acompaña y me invita a partir a un lugar que hacía tiempo se encontraba muy lejos de mi y es que la próxima vez que necesite algo de verdad, acudiré a la persona indicada para no tener que sentir la mentira en mi vida, ni en mis ganas de vivir.

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8 respuestas a La verdad siempre, aunque duela.

  1. LNA dijo:

    A veces nos parece que no podemos…si nos instalamos ahí no podemos…mejor no futurizar…porque siempre se puede…a veces lo que pasa es que no sabemos que es lo que tenemos que pedir….o a quíen.
    Un beso corazón!

  2. Maca dijo:

    Cuando nos empeñamos en una cosa, a veces es difícil ver que no es lo más adecuado.

  3. silcas dijo:

    cómo nos complicamos la existencia! 😀 bien hecho, reina.

  4. Úrsula dijo:

    A veces es complicado no aferrarse a una sola dirección. Hay muchos caminos, sólo debemos sentir por cual o cuales queremos andar…

  5. lanuckas dijo:

    Sentir,sentir y sentir.Gracias por sentir…

  6. Ani dijo:

    No hay nadie mas vulnerable a creerse algo falso que aquel que DESEA que la mentira sea cierta.

  7. lanuckas dijo:

    Sentida e interesante reflexión.Felicidades!!!

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