Con un trozo de tarta, mejor perdonar.

Estamos sentados los dos al fondo del bar, hay mucho bullicio y apenas podemos hablar.
El sentado frente a mi no me deja de mirar…Yo hablo y hablo sin cesar, quiero contarle todo y que no acabe jamás.
Acaban de traernos unas cervezas y me empieza a gustar lo que siento en el alma y en su forma de mirar.

El tiempo pasa deprisa y ya es hora de perdonar, recuerdo hace veinte años sentada en el mismo lugar, solo es diferente la persona que se acaba de sentar.
No confío en sus palabras, no me deja escuchar, se levanta va al baño y no puedo confiar. Se que lo que dice no viene de ningún lugar. Todo está obscuro. La música comienza a sonar, él no aparece y yo me quiero ir de ese lugar.

Nacho no me mientas, se que no es verdad, lo que dicen tus palabras no coincide con tu forma de mirar. Me levanto cojo el bolso, ya no quiero esperar a que digas la última palabra y no consigas terminar.
El café se derrama, él sale de ese lugar…Ya no escucho, ni miro, ni siento…Mi corazón no volvió a brillar.

Vuelvo al presente, nada que ver con ese lugar. Sonrío y me acerco es mi forma de besar, le he cogido de su mano y no me la quiere soltar.
Tiene algo sobre su silla que no me deja tocar.
Es una caja enorme de un maravilloso lugar. De un sitio donde a los niños les encanta ir a jugar. Está lleno de dulces, de caramelos va a estallar, repletas las estanterías, ahí es donde me quiso llevar.

Todavía ando un poco enojada, él lo ha debido notar porque antes de que me enfade, vuela al mismo lugar, esta vez no me ha dado tiempo y me abraza sin cesar.
Me quedo atrapada en su calor, en su cariño, en su amistad.Es un gran amigo y el regalo no puede esperar, me ha traído el preferido y sabe que me va a gustar.

Como no le voy a perdonar? Mi tarta de chocolate que no la hay en ningún otro lugar, me la ha hecho en su cocina y yo le he visto amasar, la harina con el agua y una pizca de sal.

Quiero a esa persona y desde el mismo lugar, me pide que le perdone y no me puedo negar.
Sus palabras me conmueven y ya hemos comenzado a bailar seguramente es Rihanna, que no se deja esperar.

Me fundo en su abrazo y no deja de sonar…La vida es muy corta y no hay que dejarla pasar.
Cuanto quiero a mi amigo es lo mejor de este lugar, si quiero otra tarta me la trae sin dudar.
Cuanto quiero a mi amigo es lo mejor de este lugar…
Me ha hecho darme cuenta, que siempre hay un buen final cuando dos personas se quieren y se respetan sin dudar.

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2 respuestas a Con un trozo de tarta, mejor perdonar.

  1. LNA dijo:

    Cuanto sentimiento positivo, es una poesía. Me encanta!

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