Tomen asiento…

Os quiero comentar que sigo en mi búsqueda activa de trabajo y mientras tanto colaboro, de forma habitual en plataformas online. Hace poco estuve trabajando para una de la compañía Repsol. Tenía que ver diferentes anuncios publicitarios sobre la empresa y escribir a modo de relato una historia uniendo todos los spots.
Este es el resultado. Confío que os guste de la misma manera que a Repsol, obtuve el segundo premio entre todos los participantes del foro.

Comienza el nuevo Spot de Repsol!!!
Tomen asiento y prepárense para ver una interesante historia, que nos puede ayudar a pensar.

Las diez de la mañana en un aeropuerto del mundo ahí estaba yo, sentado, tranquilo, sereno esperando la llegada de mi vuelo y a mi lado: un hombre aparentemente, tranquilo, sereno bien vestido de unos cuarenta y cinco años, sin anillo, cansado, abatido.
Muy bien vestido: una buena cartera y unos buenos zapatos, unos bonitos gemelos.Era una persona con clase y distinguida, guapo, atractivo, pero cansado, triste y quizá su mirada perdida en algún lugar.

Las horas pasaban y ahí nos encontrábamos los dos. Sentados, inquietos, agotados.
Me miró, le miré, hicimos un gesto con la cabeza de…Que horror seguimos aquí y han pasado casi dos horas!!!
Nos pusimos a hablar; al principio un poco fría y distante la conversación, sin embargo al rato de unos minutos, parecía que ese hombre tenía muchas ganas de compartir sus problemas, sus ideas, sus angustias, en definitiva su vida.
Venía de una reunión muy importante de accionistas, era el dueño de una gran compañía petrolífera.
Me contó que estaba todo el día viajando con su helicóptero privado, sin embargo que estaba harto de la soledad, de los viajes, de los mercados financieros, de las explotaciones petrolíferas por todo el mundo.

Había sido médico rural, que estuvo casado con una bella mujer que trabajaba en un laboratorio investigando; que fue la persona más importante de su vida y que la había perdido, que junto a ella había descubierto el desierto del Sahara, que siempre ayudaba a la gente. Una vez en medio de este desierto no dudo en ayudar a unos beduinos que se habían quedado atrapados con su todo terreno.Le encantaban los niños.

Una vez en su lugar de trabajo apareció un niño muy joven, que no sabía hacer pompas de jabón y ella muy dispuesta le había enseñado a no quedarse sin sus pompas de jabón.

Esa imagen siempre acudía a su retina en los momentos más tristes, amargos, extraños.

Continuaba la descripción,diciéndome lo increíble que era,siempre estaba entregada a los demás, que había descubierto en su laboratorio unas algas que absorbían el Co2 de la atmósfera y eso le había producido una alegría contagiosa e increíble. También que en su empresa se dedicaban a reciclar ruedas y asfalto para conservar y mantener el planeta.

Sin embargo un día su mente cambió, se levantó una mañana y le dejó, huyó, se separó y de esto hacía ya quince años.

Que tenía tatuado en su cuerpo todo lo que aprendió en este duro camino, que tú puedes inventar todo lo que te propongas: la luz, la electricidad, el agua, el fuego. Todo lo ha inventado el ser humano…Que la imaginación es lo mejor que tenemos y que somos libres de pensar en todo lo que nos podemos convertir.

Ahora después de quince años y de mucha reflexión, quería volver a su antigua vida, que se había dado cuenta que el dinero empleado solo en ganar riqueza material solo trae pobreza espiritual.

Se había atrevido a escribir a su ex mujer una carta donde le pedía perdón, por todo ese dolor, por toda esa tristeza y por su actitud cobarde al abandonarla.

Ahora estaba esperando un avión que le llevaría a un lugar muy lejano y que ya había dejado su empleo, su empresa y que de ahora en adelante se dedicaría a pescar en un mar, en un océano, en una vida muy distinta.

Mientras hablábamos de la vida, de su vida, llegó mi avión y ahí estaba mi mujer: una persona maravillosa, que un día un hombre abandonó, rechazó, alejó.
Ahí estaba ella con su sonrisa, con su encanto, con su alegría con TODA su vida.

Vino hacia mí, miró al hombre que estaba a mi lado, le sonrió, me cogió de la mano y me beso.

Mi vida es maravillosa y hoy me doy y cuenta de la suerte que tengo porque un hombre rico en dinero abandonó a una mujer rica en corazón.

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4 respuestas a Tomen asiento…

  1. LNA dijo:

    Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar un corazón!

  2. Úrsula dijo:

    Enhorabuena por tu segundo premio!! el corazón es lo más valioso de una persona.

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