Vivir es de valientes, sentir también.

Ayer hablaba con un muy buen amigo mío, es fotógrafo y derrocha creatividad.
Me contaba que una persona muy cercana a él, le había traicionado y sentía mucho dolor, un dolor: inmenso, terrible, seco, callado…Según lo contaba, mi piel se erizaba y mi corazón se contraía, sufría, lloraba…Sentía.

Mi amigo en un momento, se puso a llorar; mojo mi cara, mis manos, hasta mis pies. Por supuesto me contagió su emoción.
Lloramos un buen rato y eso nos causó un gran alivio a los dos.

Se había enfrentado a esa persona y era tal el dolor, que yo misma no comprendía todo lo que había sido capaz de decirle, sin perder la cordura sin arrebatarle la razón y sentí que quien había hablado y manifestado inmenso dolor, no era otro que su corazón.

Le había transmitido toda su tristeza: diciéndole que estaba herido y que no merecía esa traición, que nunca más lo consentiría y que de ahora en adelante, haría lo mejor: rodearse de personas sinceras, de personas que se movieran con el corazón y dejaría a un lado toda esa miseria que hay en el otro lugar.

Me abrazó, me cogió de la mano y se derrumbó…Yo sentía su piel temblando y ese inmenso dolor, que solo la traición de un ser querido te puede hacer sentir.

Era uno de sus mejores amigos, lo conocía desde la infancia y había recorrido con él un montón de aventuras, en infinidad de lugares.

Le había intentado arrebatar, a la mujer de sus sueños, al hada de su bosque, a la inspiración de sus: paisajes, retratos, escenas de la vida.
Mi amigo es maravilloso, es un hombre ejemplar; te habla desde su alma, esa alma que siempre ha estado en el mar, vagando por un mundo donde no había espacio para: el terror, el dolor, la ignorancia, el desamor.

De repente la vida le lanza esa bola de fuego y no sabes porque, ni para que; solo que cuando se levanta por la noche y se acerca al balcón, todas las hadas están dormidas y él no las quiere despertar.

Abre la ventana y quiere echarse a volar y entonces alguien le detiene, le agarra del pantalón y le dice: papá no te vayas, que esta noche no me has cantado la canción, para que tú niño se duerma y cuando sea mayor, poder volar como tú y cantar otra canción.

Quiero hacer tus fotos y quiero ser como tú, el mejor padre del mundo, el que sueña siempre algo mejor, el que me quita el miedo por la noche y me da tanto calor.

Papá: eres un valiente porque noto tu corazón y por la noche cuando me despierto y siento tu calor, ya no hay monstruos ni animales que puedan más que yo…Porque les miro muy de frente y les canto tu canción, la que tú solo me enseñaste y que sale del corazón.

Gracias papá…Eres el mejor.

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4 respuestas a Vivir es de valientes, sentir también.

  1. LNA dijo:

    “Tu tranquilita…” decía el niño….porque el hada está junto a ti…en tu almohada…siempre!

  2. lanuckas dijo:

    La confianza, que buena aliada.

  3. apiyoyo dijo:

    Que post más precioso. Eres la más grande!!

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