La confianza reside, en tu interior.

Son las tres y media de la madrugada y me despierto sobresaltada, tengo mucho miedo y el pánico envuelve la habitación.

Me levanto, voy al baño y refresco mis manos y mi cara con agua. No hace calor, sin embargo estoy sudando, no se muy bien que hacer y  no quiero llamar a nadie.

Toco mi corazón, acaricio mi tripa y echo vistazo al comedor, todo está en su sitio; como lo dejé antes de acostarme: los cojines sobre el sofá, el libro a medio cerrar, la jarra para regar las plantas, el vaso de agua…

Cada vez me siento peor, procuro mantener la calma, racionalizo la situación. Hace ya casi un mes, que rompí los lazos… Y esto sigue siendo muy duro y complicado.

Abro  mi cuaderno y empiezo a escribir.Ha pasado casi una hora y enciendo el ordenador, continúo bastante inquieta, me gustaría que las cosas fueran diferentes, más sencillas…No pienses así, me digo. Las cosas son como son y hay que afrontarlas como vienen…Vale: no me agredo más.

Abro el Facebook y me recibe un video, colgado apenas una hora antes. Es de un cumpleaños, se han disfrazado de ángeles y demonios. Todos: sonríen, bailan, cantan, beben…Parecen felices.

Mi hermano, lleva unos cuernos rojos, a juego con un rabo muy largo, se ha pintado la cara. Me contagia un poco su alegría y sus ganas de vivir…Me quedo viendo el vídeo un rato…

En el silencio de la noche, escucho al moscardón;  se coló el otro día por la ventana, es casi del tamaño de un dátil y suena como un helicóptero. Se ha alojado, en el circuito del aire acondicionado. Creo que se encuentra a gusto. Me dicen que eche insecticida y yo me niego, ya le ayudaré, mañana a salir.

Estoy más tranquila, voy a acostarme de nuevo, bebo un poco de agua, coloco bien la almohada y apago la luz.

Ya me estoy quedando casi dormida y escucho las llaves del vecino. Suele llegar a altas horas de la madrugada, de trabajar y cuando  abre su puerta, me siento más relajada.

Ya he comenzado a soñar, me voy con mi vecino a una fiesta, me han prestado los cuernos y el rabo, no me quiero pintar. Sale el tábano de su escondrijo y me presta sus alas, me dice que estoy más guapa de ángel y que se siente muy feliz, de que no haya utilizado el insecticida.

Le acaricio con el pulgar…Ya no tengo miedo, ni pánico y he conseguido yo sola, volver a soñar, volando muy lejos, a cualquier lugar…

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6 respuestas a La confianza reside, en tu interior.

  1. Muy buena imagen de la realidad! Cómo nos tranquiliza la rutina, saber que el vecino vuelve, que el libro sigue a medio abrir!, incluso tener la seguridad de que el moscardón sigue queriendo estar contigo, mañana lo liberaré, prefiero saber que sigue su camino gracias a mí, que cortarme las alas y decapitar mi curiosidad natural, mis ganas de soñar!.
    Genial Cuento, me ha encantado! Buena Semana Laura!

  2. LNA dijo:

    Suena tan real….me gusta mucho!

  3. Maca dijo:

    Muy adecuado el titulo del post, es verdad la confianza reside en el interior de cada uno !!!

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