Lo mejor, está por llegar.

Estaba patinando, esta tarde con mis patines en línea, un viento muy agradable me acompañaba, el sol apenas calentaba. Subía una cuesta, esquivaba a unos niños, bajaba otra cuesta.

Ensimismada en mis pensamientos, siento una bici detrás de mi, trato de apartarme; el ciclista mira para otro lado, no me fijo en lo que hay bajo mis pies y de repente…Zas! Estoy en suelo.

Un golpe, seco, duro, frío, intenso…Que dolor!!

Llevo protecciones, sin embargo, cuando uno se cae, normalmente golpea su cuerpo, donde no está protegido. Para que esto no suceda, cualquier patinador, debería ir con un traje de buzo…Jajaja.

Dejo sentir mi cuerpo magullado. El patín izquierdo, no ha notado  una rama y las ruedas han frenado de golpe. He caído sobre mi muslo y mi codo derecho.

Me quedo sentada un rato… Es la tercera vez, que me caigo, en diez años de patines; sin embargo, esta vez ha sido diferente.

En las dos anteriores; de un salto, me levantaba como un rayo; primero para no sentir el dolor y segundo, para que nadie me viera, ahí tirada, avergonzada, nerviosa… Como desmontar a la “patinadora veloz”?, como algunos, de mis compañeros, me llaman, y se expusiera, a las “risas” de todos.

Eso era antes. Esta vez NO. Me he quedado quieta, en el suelo,  he sentido, el inmenso dolor, he comprobado las heridas, les  he acariciado la piel, he llorado: de rabia, impotencia y hasta de dolor.

He estado a punto de parar al ciclista y  pedirle ayuda, pero él, ya se había marchado, cuesta abajo, ni se ha enterado.

Mi muslo, mi codo, ardiendo de calor, les he mimado, he acariciado mi piel,  llena de rasguños, afortunadamente no me he roto nada y me he permitido sentir, la primera vez en mi vida, como se está ahí abajo: sola, herida, magullada…

He cogido un pañuelo de papel, un poco de agua de mi botella y he limpiado con mucho mimo y cariño, mis heridas. No me ha importado observar, a una pareja, que envuelta en sus  abrazos, ni si quiera se han dado cuenta.

El dolor ha comenzado a latir, mi piel estaba caliente muy caliente. Es así, lo que hay que sentir, no pasa nada, tranquila, es la primera vez que te caes y te permites sentir: dolor…TU DOLOR.

Ya me encuentro mejor, todo está en su sitio,  me levanto, continúo patinando y siento un alivio inmenso, en mi interior.Estoy muy orgulloso, de cómo he reaccionado: no he huido, ni me he escapado.

Y solo, sintiendo ahí abajo, el dolor, puedo decir, que lo mejor…Lo mejor está por llegar…

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8 respuestas a Lo mejor, está por llegar.

  1. LNA dijo:

    Que bien le ha tenido que venir a tu niña tanto mimo….

  2. LNA dijo:

    Por cierto…estás mejor? Espero que finalmente no fuera nada…y que ya no estés ni magullada…los cuidados te hacen más fuerte!

  3. Maca dijo:

    Espero que se estén curando tus heridas con tus cuidados y mimos !!

  4. lanuckas dijo:

    Con cuidados, mimos, cariños y con el corazón a tope.Muchas gracias 🙂

  5. Rosa dijo:

    Es bueno ver y sentir las cosas desde abajo y atreverse a estar ahí. Ánimo que lo mejor está por llegar. Muchos muchos mimitos también de mi parte.

  6. lanuckas dijo:

    Me llegan tus mimitos y tu cariño, compañia, cercanía y lo más importante…Compartir desde el corazón.Felicidades!!!;-))

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