El cariño no tiene precio.

En verano hay gente que viene y que va.

Como sabéis este verano no salgo fuera, me quedo en Madrid y estoy descubriendo un montón de cosas, que seguramente, si me hubiera ido, no serian igual.

Ayer regresó de Cuba mi portero; es como el alma de la finca. Me transmite mucha: cercanía, compañía y sobre todo seguridad. Cualquier  cosa que le pidas o que necesites siempre está al otro lado, con ganas de colaborar.

Llevo casi diez años en mi casa y vecinos de toda la vida con los cuales solo he cruzado un “hola” y un “adiós”, este año casi sin rozarlos y con aparente normalidad, me estoy permitiendo conocerles y cada día me sorprenden más.

Está Antonio, el ejecutivo de banca, ya jubilado hace unos años y que el otro día de vacaciones, le propuso a su mujer, atravesar el océano en barco y volverse a casar.

Ayer estaba sentado junto a otro vecino, más joven que él. Se llama Tomás y todavía anda liado en un montón de negocios que le quitan mucho espacio de su precioso tiempo. Tiene unos increíbles  perros, que van a concursos de exhibición, han ganado muchos premios y se  pavonean, como exquisitas damiselas de un concurso de mises, en un antiguo Benidorm.

Me quedé muy pensativa cuando, este hombre de aparente frialdad, comenzó a hablarme de su madre. Una mujer nonagenaria,  que va en silla de ruedas, físicamente se encuentra muy mal, sin embargo la cabeza le funciona fenomenal. Está al cuidado de enfermeras, que nada tienen que ver, con mis amigas, las que cuidan de los niños en una UVI de pediatría.

Al parecer el hijo de esta buena señora, paga una cantidad desorbitada porque la atiendan como se merece. Con cariño, respeto, cuidado, esmero… Como nos gustaría a cualquier ser humano.

El dinero no lo da todo…Le dije en cierta  ocasión y sobre todo el amor y el cariño no hay precio que le pongas, pues solo, este sale del corazón. Si tu madre no está bien cuidada, no dependerá de una enfermera, ni de dos…Seguramente le tendrás que preguntar a ella que es lo que necesita, porque ya le queda muy poca vida y se consume en su interior.

Tu sola presencia le levanta el ánimo y le ayudarás a compensar las noches de insomnio que ha debido de pasar. Es tu madre y ahora más que nunca la debes cuidar…No hace falta dinero y tú mismo lo acabas de comprobar. Dedícale el mismo mimo que a tus preciosos perros y ya verás, como más feliz la sentirás…

Ya nos hemos hecho casi amigos, y aunque al principio le dolieron mis palabra y sintió un peso inmenso en su interior, hoy ya no es el mismo…Se ha dejado el pelo más largo,  viste con ropa de sport y todos los días de la semana, acude junto a sus perros a ver a su madre, para besarle el corazón.

Le cuenta las historias que están ocurriendo en su urbanización y es que desde hace unos meses, por las noches se aparece un hada vestida en camisón, que  deja en las almohadas de sus habitantes; ricos regalos cargados de: alegría, cariño y AMOR, mucho amor.

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6 respuestas a El cariño no tiene precio.

  1. LNA dijo:

    Que bonito Laura… que seas luz para otras personas que están a tu lado, que lo sientas y lo disfrutes. ENHORABUENA.

  2. lanuckas dijo:

    Me alegro que te guste.Todo lo que transmites te llega de vuelta…Ya lo sabes.;-)

  3. Nieves Garcia dijo:

    Desde mi humilde opinión, cada uno da lo que puede, sabe, o quiere.

  4. apiyoyo dijo:

    Que historia mas bonita.

  5. lanuckas dijo:

    Me alegro que te haya gustado y…Tan real como la vida misma.Bxs,;-)

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