El silencio de las máquinas.

Es difícil saber lo que se siente cuando permaneces mucho tiempo, en un lugar lleno de gente, compartiendo, conviviendo e incluso manteniendo alguna que otra conversación.

Hace tiempo que no voy a ningún gimnasio, ya no me gustan, ahora  me produce más satisfacción,  hacer deporte al aire libre.

Hace unos días un buen amigo mío, me envío una foto del lugar donde trabaja y me quedé un tanto pensativa. Había algo en aquella foto que me generaba inquietud.

Durante casi cinco  años de mi vida, he estado de forma puntual acudiendo a gimnasios de todo tipo, con gente muy diferente y nunca me había parado a pensar, en el sonido que se produce en esas salas, cuando están completamente vacías …Un polideportivo, un estadio de fútbol, un parque de atracciones o un simple teatro.

Las personas que contribuimos a llenar esos espacios, dejamos al irnos un aura que envuelve la estancia, la viste, la colma, le da densidad y forma. Sin embargo cuando esos lugares se vacían, te provocan cierto mareo, incluso generan un vacío difícil de identificar.

Al ver aquella foto, he comprobado la fuerza y la energía que transmite el ser humano, en todo lo que toca y en todo lo que ve. Es una energía única y transferible. Esa energía la puedes sentir de alguna manera y la puedes aprovechar para dejarte llevar y reponer tus pilas…

Las máquinas de alguna manera, son parte de  nosotros, puesto que hemos estado en contacto con ellas, de la misma manera que  en un teatro las butacas, las alfombras, hasta las mismas lámparas. En un estadio de fútbol: los asientos, el césped, las gradas o en una atracción de feria: los coches de choque, la noria, el tío vivo…

Me quedo con ese silencio, que producen las máquinas cuando nos alejamos y en nuestro espacio queda presente el suyo. Me llevo toda su energía, la energía positiva de la alegría de toda esa gente que de alguna manera, ha disfrutado: en un estadio, un teatro o en una atracción de feria…

Me llevo los instantes maravillosos de todas esas personas, que dejaron su aura, su esencia,  en algún lugar de todos ellos.

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2 respuestas a El silencio de las máquinas.

  1. apoyoyo dijo:

    Este momento de vacío es un momento muy mágico porque a la vez te hace sentir especial, como testigo de este espectáculo tan íntimo. Yo soy un fan de estos instantes de ausencia de gente. Es un placer disfrutarlos, por ese placer exclusivo. Y sentir tu propia existencia. Que si hablas se te oye, y que si escuchas adviertes otros ruidos que antes jamás se oían. 🙂

    • lanuckas dijo:

      Me alegra compartir Carlos, todas estas experiencias con un hombre: tan sensible, tan lleno de vida y tan valiente como tu.Un placer que formes parte de este camino…Gracias por estar ahí…Tan cerca de mi.;-)

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