La felicidad no es cosa de dos.

Anoche no podía dormir aparte del calor que era sofocante, sentía dentro de mi cierta ansiedad, inquietud, como siempre no era otra cosa que miedo.

Miedo a no saber, a no sentir, a no poder hacer…Miedo a lo que pueda ocurrir…

Como no es la primer vez, se muy bien lo que tengo que hacer. Me levanté de la cama, directa a la cocina, llené un vaso de agua fresquita y me la bebí de un trago.

Salí al jardín me tumbe en la hamaca y puse mis delicados y fuertes  pies sobre el césped húmedo, los aspersores había dejado de funcionar apenas una hora antes.

El cielo estaba despejado, había un montón de estrellas y la luna me miraba con esos grandes ojos y me acompañaba otra noche más.

Se escuchaba el ladrido de algún perro a los lejos y de vez en cuando asomaba el hocico el gato del vecino, que siempre me visita cuando salgo a mi jardín , me acompaña muchas noches y yo me siento mejor.

Este vez es diferente, parece que ya nada es igual, desde que ha comenzado este nuevo verano…La inquietud es más real, soy consciente de lo que me ocurre y voy en vías de poderlo arreglar.

La luna me habla y yo la escucho, me dice que voy por buen camino y que nada malo me puede pasar. Sabe de  la conversación que mantuve con un hombre que conocí hace unos días, mayor que yo, de una buena posición y con una infelicidad en su interior tan grande, que no me debe contagiar.

Las estrellas acompañan a la luna en su proceder y me dicen que ese hombre proyecta su malestar, su incapacidad para poder ser feliz y piensa que salvando al otro, él se va a sentir mejor…Toda una equivocación.

Se acercó a ti por tu energía,  tus ganas de vivir, por el porte que llevas y por tu gran ilusión.

No dejes que el peso del otro, recaiga en tu corazón, tú sabes que como él, han pasado por tu vida, más de uno y de dos.

Las estrellas junto con la luna, continúan con su declamación: permítete una persona que te regale su corazón, que te llene de alegría y que vea el mundo: tan claro, sincero y luminoso como tu.

Ya hay demasiadas personas en el mundo, que se consumen en su interior, aunque tengan mucho dinero, fama, trabajo y según dicen cargados de amigos están.

La felicidad: no se compra, ni se engaña, ni se viste de marrón. La felicidad: es lo que tú estás sembrando y no se consigue, ni en un día ni en dos.

¡Que lindo tu camino! Que nadie desvíe tu atención, habrá muchos que quieran subirse a tu barca y ya sabes que para eso, los dos debéis  remar en la misma dirección…

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4 respuestas a La felicidad no es cosa de dos.

  1. Maca dijo:

    Cómo me gusta que cuides de ti!!!!!!!!!

    • lanuckas dijo:

      Gracias Maka por recordármelo.A veces no te das cuenta y eres como un imán para ese tipo de personas, que nos son beneficiosas para nuestra salud…Que contenta de ser consciente cada vez , un ratito antes 😉

  2. apoyoyo dijo:

    Gracias Laura una vez más por compartir estos momentos de diálogo interior sano y curativo. A mi me inspira un montón.

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