Los hijos también enseñan.

Esta mañana he llamado a mi madre para ver como se encontraba. Es una persona: especial, diferente, distinta; a las madres que conozco. Ha sido así toda la vida y yo la he tenido que aceptar tal cual.

La relación, no me hace falta decir, siempre ha sido un tanto compleja y  complicada.

De pequeña fue muy dura y hasta que no me hice mayor, no llegué a comprender, aun ahora me cuesta, porque a las personas “adultas”, con los niños, no adoptan una forma de comunicación, más cercana, cariñosa, amable…Casi siempre, no en todos lo casos por supuesto, descargan contra ellos, muchas frustraciones que llevan acumuladas, durante mucho, mucho tiempo.

Los niños  no son conscientes, del perjuicio que les puede causar todo ello en la etapa adulta y siguen viviendo en su  ignorancia, inocencia y a veces incluyen ese  dolor en sus crecientes vidas…

Desgraciadamente a los padres nos les dan a la hora de concebir, un manual de instrucciones, de cómo hay que acercarse, tratar, acompañar, querer… A los pequeños…Por ese motivo, me he planteado la idea de ir, al Ministerio de Educación y proponer una asignatura llamada: “Inteligencia Emocional”. Que estoy segura ayudaría, tanto a futuros  padres, hijos, tíos, primos… En definitiva, a todos los seres humanos a relacionarse.

Tras esta breve reflexión, continúo con la llamada a mi madre.

La verdad es que esta mañana, ha pasado algo en ese instante, entre la Laura niña y la mujer que ahora soy, difícil de explicar.

Al preguntarle, como se encontraba: me ha dicho que le había picado una avispa, estando en la piscina. A mi no me ha extrañado,  todos los veranos, desgraciadamente, le ocurre lo mismo. No tendría mucha transcendencia, si no fuera alérgica a las picaduras de estos insectos, que lo es y mucho. Tiene que ir a urgencias, lo pasa realmente mal y según se va haciendo mayor, la cosa se complica.

Lo normal es que me hubiera detallado, uno por uno, instante por instante todo lo ocurrido, sin embargo esta vez, en mitad de la explicación se ha detenido  en seco y me ha confesado: me he acordado mucho de tus palabras en esta ocasión. Me he quedado un tanto  pensativa y le he respondido: no se muy bien mamá, a que te refieres .Es muy sencillo: tú siempre me dices  que todas las cosas que haces sin querer hacerlas,  o que dices o  soportas, al final se vuelven contra ti.

Hoy, cuando me ha picado la avispa, me he dado cuenta que no quería estar donde estaba,  lo estaba haciendo por complacer a las personas con las que me encontraba…En fin, que no era un buen lugar para mi, porque ahí siempre hay muchas avispas.

¿Por que entonces has permanecido, hasta que algo, te ha hecho daño? Acerté a preguntarle. Me daba vergüenza preguntarles,  si se cambiaban de sitio, “no quería molestar”…

¿Y ahora te has dado cuenta de lo que ha ocurrido? Perfectamente “hija mía”…Al decir esas palabras, “hija mía”, yo casi me pongo a temblar. Lo ha dicho con tanto cariño y entrega, que me ha pillado desprevenida y me ha desarmado por completo.

No sabes, desde que me operaron hace tres años (tuvo un cáncer en la boca, terrible) y tu permaneciste, a mi lado, en el hospital. Nunca olvidaré tus palabras de apoyo y ayuda. Mamá: nunca hagas nada que no quieras y deja de tragarte todo ese mal,  porque por  algún lado, ha tenido que salir.

Le he dado muchas vueltas en la cabeza, a esas palabras llenas, ahora, de significado para mí   y desde ese día procuro hacer las cosas desde mi interior y no permitir, que me hagan daño.

Me has ayudado tanto, que estoy muy orgullosa, de la hija que Dios me ha dado.

Me he puesto a llorar por el teléfono. Y juntas, en silencio hemos llorado las dos y me he dado  cuenta, que por muy duro que haya sido el camino entre mi madre y yo, la quiero por encima de todo…Que la vida te pone en el camino y tú eres la única persona, que puedes decidir hacia donde quieres ir.

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2 respuestas a Los hijos también enseñan.

  1. Alborozo dijo:

    Me ha encantado.
    Se lo he leído a mi madre y me ha dicho “¡Qué bonito! A mí vosotras me habéis enseñado muchísimo mis hijas” (sus hijas, y creo q hasta sus hijos… 😉 ).
    Por último, sería muy saludable contar con una asignatura de Inteligencia emocional.

    • lanuckas dijo:

      Me alegro que os haya gustado y compartirlo con personas tan sensibles y cercanas es un placer para mi.Felicita a tu madre de mi parte por su generosidad.Un abrazo y a seguir disfrutando con mis escritos.Encantada 😉

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