Hay muchos “ángeles” a nuestro alrededor.

Anoche antes de acostarme miraba el cielo y como en el libro de Murakami, “ 1Q84”; no solo veía dos lunas…Me daba cuenta de que en mi vida hay muchas más.

Lunas, estrellas, luceros, ángeles…O como los quieras llamar.

Vengo de la compra y me encuentro con Paula, una mujer de treinta pocos… Hace un año tuvo a su primer hijo , ahora de camino con apenas seis meses, en su vientre está creciendo una niña, todavía no sabe que nombre le pondrá .Es una mujer tan llena de vida, que en cuanto la veo, me acerco a ella, para que me contagie toda su energía, su buena onda y lo feliz que está.

Se une al grupo Alejandra, es una mujer de mi edad, desprende un aroma a su paso, que yo me quedo embelesada y le digo: has salido de casa antes que yo. Como lo sabes? Me responde. Había un olor en la escalera “especial”…Ella se ríe, con esa sonrisa que parece que el mundo, le tiene que besar. Está dichosa y me consta, que su marido muy enamorado está. Tiene dos preciosas hijas y cada vez que las ve, les da unos abrazos, dignos de envidiar.

Ayer por la mañana cuando venía de comprar el pan, me encontré con Alejandro, un ex policía nacional. Me regala una enorme sonrisa nada más verme y me dice que es estupendo, encontrarse conmigo, que le hago vibrar. Siempre tan alegre, haciendo deporte y con tanta empatía a la hora de hablar.

Le digo que tiene razón, que me siento muy feliz y que lo más importante, independientemente de la belleza, el trabajo, lo libre que estés…Es actuar desde el corazón…Lo otro, no tiene ninguna importancia, si no le acompaña, un buen interior.

Al rato aparece mi amiga María, la enfermera del hospital. He quedado con ella para ir a la piscina y charlar un rato. Llevamos un tiempo sin vernos, se fue a la playa a descansar. Se sienta a mi lado en la toalla y me dice lo guapa que estoy…Le encanta como hablo con mis vecinos y está conmigo, en que si no son “ángeles” poco les queda ya. Yo me río encantada, de que ella sea uno más.

Aunque tú vivas sola, no tengas hijos y el trabajo todavía esté por llegar…Tienes tan buena compañía, que es un orgullo ser amiga tuya y poder compartir lo bueno que la vida te da .Es normal que la gente que te rodea, lleve esas alas transparentes al caminar…Todos estás vivos ¡Muy vivos! Derrochan: vitalidad, luz, energía, son como ángeles que pasan muy cerca de ti y se detienen por ser TÚ, la que está ahí.

Me siento tan afortunada de lo que la vida me da, que solo puedo dar las gracias a toda la gente que me acompaña, en este duro y gratificante camino, que es la VIDA y  hay que ser muy valiente, para poderla cruzar…

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4 respuestas a Hay muchos “ángeles” a nuestro alrededor.

  1. Mónica dijo:

    Gracias, Laura.

  2. Eduardo dijo:

    Yo quiero tener muchos vecinos como tú . Gracias por compartir algo tan sencillo como la amistad y la comunicación cargada de alegría y buenas vibraciones. Eres un buen ejemplo

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