El calor emocional, el más fuerte de todos.

La semana pasada no podía más con el frío de mi casa, no he puesto la calefacción porque mi economía de momento no me lo permite.
Como soy una mujer de recursos y no concibo los “no” ni las quejas, barruntando por mi cabeza recordé las palabras de mi cuñada, sobre la posibilidad de poner una estufa de gas butano, mucho más económica y para mi pequeño apartamento suficiente.

Pedí ayuda, como siempre hago cuando no soy capaz por mi misma de resolver una situación y mi hermano muy gentil y generoso sin dudarlo un momento, se puso a la acción.
El viernes pasado recorrimos unas cuantas tiendas de electrodomésticos y al final nos decidimos.
Mi hermano quería la mejor, la más segura y la que calentara mi casa de forma más óptima.
Luego vino mi padre a hacerme la instalación, no porque yo no supiera sino para darme más tranquilidad.

Volví a mis siete u ocho años, cuando en los meses más calurosos del verano mi padre se trasladaba con toda su familia: mujer e hijos, cuatro para ser exactos, a la fresca sierra madrileña y ahí alquilaba una casita para un par de meses. En esas casas se cocinaba con la típicas bombonas naranjas de toda la vida y lo recordaba el otro día en mi salón, viendo a mi padre maniobrar con la alcachofa, el tubo de goma naranja, la agarradera…Como se ocupaba para que toda su familia tuviera agua caliente, mi madre pudiera cocinar y todos nosotros disfrutar de un buen verano.

¡Lo que sabe hacer mi padre! Nunca me había parado a pensar en lo bien que se organiza, en su buena memoria, en como nos ha cuidado a todos y siempre pendiente de que no nos faltara de nada.

Ahí en mi salón, sentado en la butaca…Solo de recordarle me viene una emoción, que las lágrimas cubren mi cara.

Parece increíble como la vida en estos momentos: inciertos, laborales, personales, te regala recuerdos y situaciones maravillosas, volviendo a tu pasado, a tu feliz infancia y eres consciente por un segundo, en un instante en ese salón de tu vida, viendo a tu padre ayudándote para que su hija no pase frío; como siempre estuvo ahí, tan cerca de ti . Cubriendo tus necesidades, las necesidades de todos mis hermanos, atento, solidario, generoso… Buena persona.

Y ahora con sus casi ochenta años, la falta de calefacción en mi casa me permite sentir en primera persona, otro calor mucho más importante, sincero, interno, invisible…Un calor que no tiene forma, ni color, ni condición…

Ayer por la noche llegué a mi casa, prepare la cena, me senté a ver un poco la tele y al coger mi libro para irme a la cama a leer, me di cuenta que no había puesto la estufa. No hacia frío, la temperatura era estupenda. ¡No daba crédito! Hace unos días no se podía ni estar y ayer por la noche sentí que el calor de mi cuñada, de mi hermano y de mi querido padre estaban ahí.

Un calor tan grande y tan humano que no hacia falta sustituir. Mi casa ya no esta fría y si empiezo a sentir algo inquieto en mi interior, solo tengo que encender la mecha de la estufa, cerrar los ojos y sentir a mi padre junto a mi, a mi hermano de mi mano y con mi cuñada dejarme mecer en sus brazos; esos brazos de madre de tres hijos, que saben como nadie dar calor, cuando los niños se despiertan y no pueden dormir metidos en su cama, de ahí no quieren salir…

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10 respuestas a El calor emocional, el más fuerte de todos.

  1. LNA dijo:

    Me encanta esa vitalidad y esa capacidad de apreciarlo todo….enhorabuena!

  2. Mireya dijo:

    Me ha gustado. Realmente el calor emolcional es el que más calienta nuestra vida y necesitamos de él emocionalmente. Felicidades por ser capaz de expresar así tus sentimientos.

  3. Maca dijo:

    Como me gusta saber que te cuidas y que tienes el calor dentro de ti !!

    • lanuckas dijo:

      Es increíble sentir en primera persona el calor humano de una forma tan especial…Me recuerda a los momentos de la infancia, cuando una sabía que en la habitación de al lado siempre había alguien a quien acudir, si no te podías dormir.Un abrazo Maka 😉

  4. Fede dijo:

    Precioso texto. Felicidades por esa sensibilidad.

  5. elmiope2punto0 dijo:

    hola !!
    Mi madre dice que la cultura que los mediterráneos llevamos incorporada a nuestros genes nos hace disfrutar y sacar partido de situaciones que para otros serían dificilmente afrontables.
    Por favor escribeme un email, tengo un proyecto precioso para compartir !!
    Luis

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