La bella María.

Se llama María tiene cincuenta y dos años, ama de casa y con tres hijos: Javier el mayor ingeniero informático, acaban de reclutarle en una empresa de telecomunicaciones y se siente muy feliz. Susana la mediana recién licenciada en empresariales y por último  Joaquín que se encuentra estudiando tercero de medicina.

Es lo que más quiere de la vida, a sus tres hijos por encima de todo.

Hoy va con retraso. A las dos llegan todos a comer y aparece corriendo por la puerta de un gran supermercado.

Lo primero de todo que no se le olvide el pan.Después volando recorre el pasillo de la pescadería.

Se detiene un instante que le resulta eterno. Sobre la silla que hay junto a la máquina expendedora de números para hacer la cola ordenadamente en la sección de pescadería, marisco etc. Hay una joven mujer sentada que con pecho al descubierto, amamantando a su bebe.

María la mira con una emoción infinita y continua su carrera por el pasillo de los chocolates.Se cruza con otra madre que va empujando a duras penas un carrito con tres niños encima. El que va delante el más pequeño lleva un peto blanco y los pies descalzos, detrás de él sus hermanos gemelos. Muy bien aleccionados porque al  pasar por delante de todas las chuches y no se les escucha una voz.

La madre parece cansada pero feliz.

María continúa con su compra, le faltan las latas de bonito en aceite.

A su espalada se tropieza con otra bella y joven madre. No se lo puede creer, medio cuerpo al descubierto y enganchado como un monito de la selva lleva a su bebe, que succiona el pecho de su madre a una velocidad increíble.

La madre de los hijos mayores se siente desfallecer felicita a la joven madre por la lozanía de su retoño. Por el color de la piel se le antoja  que debe ser ecuatoriana o quizá de Perú.

Le pregunta y en un hilo de voz, toda orgullosa le dice que es de Brasil casada con un español y que su recién nacido apenas tienes cinco  meses…Se llama Carlos como su padre.

BEBES

María no se puede detener más, se despide con la mano y justo cuando va alcanzar las escaleras  automáticas para dirigirse a la sección de perfumería, donde se encuentra la crema que necesita su hija Susana;otra mujer de piernas infinitas, delgada rubia con unos tacones de vértigo que apenas alcanza  la mayoría de edad, desciende de sus alturas para colocar los lazos de las graciosas coletas de una niñas de apenas dos años, tan bonita como ella.

Todo se detiene. A María se le encoge el corazón sus hijos en breve ya no estarán, siente un profundo dolor. Todas esas mujeres que han pasado por su retina le han trasladado a otro lugar que ella ya no volverá a pasar.

El corazón le da otro empujón y en su interior escucha una voz lejana que la sitúa en el día de hoy.

Ahora tengo lo mejor no quiero volver al pasado para sentir lo que en su día fui…Mi vida esta aquí y hoy es el primer día de todos los que me quedan por vivir…

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5 respuestas a La bella María.

  1. Vanina dijo:

    Que hermosa historia..muy ilustrativa..

  2. fredi58 dijo:

    Comparto este “canto” a las madres… y me permito afirmar que todos necesitamos de una madre, y también de un padre, que aporta cosas distintas en muchas ocasiones, y me quedo con tu última frase: “… mi vida esta aquí y hoy es el primer día de todos los que me quedan por vivir…” Me parece un colofón espléndido, Felicidades por el post!!!

  3. fredi58 dijo:

    Por cierto, el enlace no funciona…

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