Diferentes tipos de AMOR.

Juan está chequeando el correo del día, los niños duermen desde hace ya un rato y me dispongo a descansar en mi sofá, antes de irme a la cama.
Enciendo el televisor, por pura inercia veo a Melendi, con sus múltiples tatuajes, se ha dejado un flequillo que apenas se le ven los ojos, lleva una gran anillo en su mano derecha…Estoy a punto de cambiar de canal. Cuando compruebo que junto a él, se encuentran hombres y mujeres que no volverán a cumplir los setenta, ni los setenta y cinco años.

La intriga me puede y no cambio al final.
Al parecer el programa “Generación Rock”, así versa en los títulos del teletexto, consiste en crear una banda, con hombres y mujeres cercanos, a la tercera generación y el director de esta peculiar orquesta, no es otro que el hombre de moda: Melendi.

Comienzan a desfilar las mujeres. Tienen que aprenderse la famosa canción de Alaska: “A quien le importa”.

Están nerviosas, inquietas y sobre todo muy emocionadas. Es un reto, el que se les presenta, en estos precisos momentos de sus vidas, cuando ya no hay nada que demostrar; sin embargo están deshechas, nerviosas,…Como un flan, a punto de hacer el primer examen de su vida, el momento previo a recibir la comunión y por la edad que tienen, seguramente sienten algo similar al cosquilleo de su estómago cuando se casaron hace ya…

La primera es desfilar es María. Viuda hace escaso un año. Lleva reflejada la tristeza en su rostro, sin duda ha perdido a su gran compañero. Nada más empezar la canción, las lágrimas le brotan en los ojos. Melendi le da un achuchón, ella hace de tripas corazón y ahí que va. Sus hijas le dicen que va a parecer la viuda alegre y ella asiente, que ojala!

Llega Azucena, cercana a los ochenta, quedó viuda hace ya tiempo y antes de cantar, le recita un poema al director, dedicado a su marido. El, le promete ponerle música y ella toda contenta se va. En ese instante el que no puede evitar esas lágrimas, es el propio Melendi.

Que hombre tan sensible con lo duro que parece, con esa altura, esos tatuajes y su espesa melena. Me digo tirada en el sofá…

Después llega Elena. Nos cuenta que a los cincuenta, por fin, comenzó a vivir. Se separo de su marido y que fue lo mejor que hizo en toda su vida, a parte de tener a sus tres increíbles hijas.
Sube al escenario con una fuerza y una energía increíble. Le encanta la música y bailar.
Recuerda recién casada, en las fiestas de su pueblo como se reprimía para que Jacinto y su propia familia de origen, no se enfadaran, ni la tomaran por un mujer de “mal vivir”…Y fíjate ahora, que libertad!

Van desfilando mujeres de diversa índole y condición, pero todas con ganas de disfrutar, de dejarse llevar. Con mucho vivido, sufrido gozado…
Apagué la tele y me fui a dormir. Ya estaba Juan acurrucado en su lado de la cama. Me abracé a él y pensé, ¿que sería de nosotros sin ese amor que nos profesamos? ¿Sin el respeto y la pasión que tenemos? Que estoy segura siempre será mejor, que la de AYER.

Cerré los ojos y me permití una vez más…Sentir, sentirle, sentirnos…

Seguramente cuando tengamos la edad de esos hombres y de esas mujeres, seguiremos bailando al mismo compás y no habrá nada ni nadie que nos pueda parar…
La noche nos envolvió y nos fundió en un manto, lleno de vida y de mucho AMOR.

VEJEZ

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2 respuestas a Diferentes tipos de AMOR.

  1. Rosa dijo:

    Espero seguir bailando cada día y no dejar de bailar nunca y espero bailar siempre mejor que ayer.
    Gracias guapa por tu post.

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