Ocupar por fin tu lugar.

Son las doce  de la mañana y Susana atiende la llamada de su padre. Le operan en unos días de cataratas  y quiere que sea ella quien le acompañe. Es la segunda de  seis hermanos y la preferida de él. Ella lo sabe desde hace mucho tiempo, tanto que  apenas lo recuerda. Es la primera intervención en que ella asume las riendas.

No se lo piensa demasiado y aunque ese día trabaja, lo pide libre y puntual acude a la cita.

En la sala de espera de una lujosa clínica; se encuentra su madre con el  bastón que le permite mantener el equilibrio, a los pies; el bolso sobre el regazo y entretenida pasa la espera ojeando revistas del corazón. En el otro lado de la habitación un querido amigo de su padre, se llama Angel y  ha sido el primero en ofrecerse. El nunca lo olvidará.

Ella llega sonriente y un poco inquieta. Besa a su madre que le responde  diciéndole  lo guapa que está, después se dirige a su padre y le pregunta cómo se encuentra. El siempre responde que bien. Ella sabe que está inquieto y quizá algo preocupado. Por último saluda al  amigo. Es un hombre  de cierta edad, sin embargo cuando sonríe deja traslucir una seductora imagen que pone de manifiesto al hombre galán y atractivo que un día fue.

La hija sale de la sala a tomarse un café. En el himpas del descaso, cuando regresa, su padre ya ha entrado por primera vez en el quirófano. Al ratito vuelve a salir, ha sido una simple rutina para prepararle antes de intervenir. Esta vez no se le escapa y Susana le pregunta si quiere que le acompañe, él rotundo dice que no. Al parecer Angel es el que asume la situación.

Susana no se enoja, al revés sabe que su padre la quiere proteger una vez más. Para que no esté presente en algo un tanto desagradable: abrir un ojo de par en par y estar ahí hurgando durante un buen rato, con una cámara de video que graba toda la intervención. Esto ella lo descubrirá después. Al principio no entiende muy bien la razón.

Ha acabado la operación con éxito. Todos de regreso a casa. Primero paran para comer y después Susana los deja en su hogar. El padre muy emocionado le da las gracias por todo.  Luego se despide de su madre que como siempre la presiona para verla un poco más.

Se despide con la mano, cierra la puerta del coche y se va. En el trayecto su cara se inunda de lágrimas. Se deja llevar fluir conectar. Siente que es la primera vez en que ella ocupa el lugar de él. Su padre ha estado con ella en todas sus operaciones, salas de espera, visitas a médicos, enfermeras y todo sin rechistar.

Por primera vez ella se convierte en adulta, cuidadora, responsable de él. Hay una revolución en su mente en su cuerpo en su corazón. Ya es mayor su cuerpo ha crecido y con él toda esa emoción comienza a salir, apenas ve por el cristal, parece que llueve esa lluvia lenta serena suave pero llena, cargada de algo superior.

El próximo lunes le vuelven a intervenir ella se ha adelantado y por wasap le confirma su presencia .Ahí de nuevo quiere estar la primera y no hace falta que vaya su madre, así tendrá un lugar más grande. Su padre le da las gracias y le desea buenas noches. Es la hora de irse a dormir.

Por la mañana suena el despertador. Susana lo apaga y pone en conexión no avión su móvil y activa el sonido. Salta inmediatamente un  wasap. Ella lo abre presurosa y ahí está a las dos de la mañana, un icono con un gran corazón que late sin cesar. Es de su padre, que se lo entrega para decirle lo grande y poderosa que es, lo mucho que la quiere y lo orgulloso que se siente porque ocupe ese lugar por  primera vez .

Ella sabe que entre líneas en ese corazón están todas la veces que sus sentimientos hacia ella ahogó, por vergüenza educación o simplemente por no saber expresar lo que llevó dentro tantos años y ahora casi al final no quiere irse de aquí, sin decirle lo mucho que la quiere y que todo en la vida lo va a conseguir.

Cierra el wasap y con el corazón a punto de estallar se levanta de la cama con un sabor extraño. Ahora ella es la que tiene que asimilar todo este amor encerrado, no expresado, comprimido y aprender a aceptarlo, procesarlo y comenzar desde  ahí a relacionarse con los hombres. Esos hombres   que tantas veces se boicoteó por no dejar que la quisieran, desearan estrecharan en sus brazos…Ahora entiende porque tanto tiempo fue así.

Se acaba de romper un guión, una forma de sobrevivir a la vida, una terrible maldición.

Susana ha crecido ya es toda una mujer y con la deuda zanjada emprende un nuevo viaje un viaje muy especial…Donde no hace falta más permisos sino simplemente dejarse llevar; con el corazón en la mano la cabeza en su sitio y unas ganas inmensas de volar.

abrazo hombre

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