El Casting.

Fue de pura casualidad. Lo vi en el timeline de mi Facebook, lo había colgado una compañera y no dudé en inscribirme. Buscaban personas de 25 a 55 años para hacer un anuncio y requisito indispensable, que nunca hubieran realizado publicidad.

Sin dudarlo me inscribí, mande un correo a la dirección que ponía y en vez de foto, adjunte un vídeo personal que me hizo mi hermano hace 5 años y que era, a pesar del tiempo transcurrido, bastante parecido a la actualidad.

El día de Todos los Santos, festividad nacional recibo una llamada a la hora de comer. La persona que me habla, tiene una voz cercana amable y nada más descolgar siento que es algo bueno lo que esa voz me quiere decir.

Era el mismísimo director  de casting. Le había encantado mi vídeo y quería que fuera hacer la prueba de selección.

A la semana siguiente puntual llegué al casting. Había muchas personas de muy diferentes edades y físicos. Me hicieron apuntarme en una hoja  y paciente espere mi turno. Al cabo de unos tres cuartos de hora, entré al estudio de grabación con cinco compañeros más. Nos dieron alguna que otra indicación y cuando llegó mi turno saqué lo mejor de mí.

Fresca, espontanea, natural. La niña libre se deja llevar. Y al acabar mi dicción (había que improvisar una situación), me meto tanto en el papel, que apunto estuve de echarme a llorar, pero no, en vez de eso hubo un silencio sobrecogedor y del fondo del plató, comenzaron a aplaudir. Me quedé sin palabras, di las gracias y justo antes de salir, de nuevo, el director de casting me felicitó.

Luego fui preseleccionada y finalmente seleccionada. A la siguiente semana tocaba grabar. La verdad es que esta vez ya no fue tan fácil ni divertido.

Una vez maquillada y vestida para el anuncio, entré en un plató enorme. Todo era negro, demasiado negro para mí. Había muchas personas de producción y al final del estudio se encontraba una silla blanca sobre la que me hicieron sentar y de frente me colocaron una enorme caja, también de color negro, desde la que el nuevo director me daba instrucciones sobre lo que tenía que decir.

En el instante que la “figura de poder” comenzó a hablarme, la niña seductora lo quiso conquistar. Por supuesto el me paró los pies. Había que hacer lo que él decía, no valía lo que yo estuviera acostumbrada hacer. Me empecé a sentir pequeña, muy pequeña. La niña casi rompe a llorar y cuando ya lo daba todo por perdido salió una fuerza enorme de mi interior, escuche desde un lugar muy adulto y desconocido al director y las palabras comenzaron a brotar

El director se levantó, se acercó a mí y con una media sonrisa me felicitó. Le pregunte dubitativa y todavía asustada si lo había hecho bien. Más que eso, me respondió.

Salí confusa del plato, un hombre muy alto y con el pelo largo me acompañó hasta la otra sala. Y me quedé sin voz. No supe que decir, pero como nos habían prohibido contar nada de lo que vivimos en el estudio de grabación, me sentí aliviada, recogí mis cosas y me fui.

Una vez en el metro y con 16 estaciones por delante tuve mucho tiempo que pensar…

Al día siguiente tocaba sesión de fotos. Algo más tranquila me coloqué frente al objetivo. Mi sonrisa complaciente y cautivadora, la que estaba tatuada en mi piel desde que tuve razón de ser, desapareció de mi rostro nada más escuchar las palabras del director: se neutra y natural. No tienes que hacer nada más. Me dijo de forma cariñosa y muy profesional.

Me las aprendí de memoria y no interpreté ningún papel. Hablé con mi niña sumisa, le dije que no había que complacer a nadie más. Mi adulta “sana y natural” le dio la mano y juntas realizaron un trabajo espectacular.

No es fácil que te juzguen ni que te observen tantas personas y que tu no tengas nada que hacer ni que decir.

Ha sido una experiencia increíble, sin embargo, lo que más me ha gustado ha sido el aprendizaje que conlleva el verse expuesto una y otra vez, sin embargo, no tener que interpretar “tu” papel y dejar de lado tu propio “guion” no tiene precio y metida de nuevo en el mundo real, solo tengo palabras de agradecimiento para esos dos profesionales que sin conocerme de nada, sacaron lo mejor que hay dentro de mí y que no es otra cosa que COMUNICAR.

 

casting

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Historias reales. y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a El Casting.

  1. Rosa dijo:

    Me parece fantástico lo que has hecho!! Tengo muchas ganas de verte. Buena onda!!
    Besito

  2. lanuckas dijo:

    Me alegro que te trasmitan buenas impresiones mi nueva experiencia PROFESIONAL.Un abrazo fuerte Ros 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s